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PARASHÁH 32: Behar (En el Monte) Vayikrá(El llamo)Levítico 21:1-24:23

  • Foto del escritor: Ezra - Luis E Garavito
    Ezra - Luis E Garavito
  • 24 may 2019
  • 4 min de lectura

Actualizado: 26 jun 2019

La Mitzvá de la Shemitá de hacer que la tierra descanse el séptimo día, es un mandato de Adonay en la parte terrenal; la tierra debería tener tiempo de renovarse, pero en la parte espiritual, era una cuestión de fortificar la fe en HaShem. Analizando esto, observamos que siendo la agricultura una de las principales fuentes de ingresos y trabajos; el dejar todo parado durante un año se requería bastante fe, aunque se fortificaría si durante ese año lo dedicaban al estudio de la Torah. Analizan los sabios que la conquista y la distribución de la tierra duró 14 años. El año 15 fue el primer año del ciclo septo-anual y el año 21 fue el séptimo. Según un cómputo,[1][2] hubo 836 años desde el año 15 después de la entrada en la tierra hasta la deportación a Babilonia. Entre estos, los años sabáticos y de jubileo sólo fueron observados 400 años y durante los 436 años restantes no fueron respetados. Durante 436 años hay 62 años sabáticos y 8 años de jubileo, los cuales suman 70 en total (62 + 8 = 70). El cautiverio babilónico vino cuando el pueblo de Israel había dejado de guardar 70 años sabáticos, como está escrito en Levítico 26:35: “Durante todos los días de su desolación la tierra guardará el descanso que no guardó en vuestros shabats mientras habitabais en ella.”

El cautiverio babilónico duró 70 años, como está escrito en Jeremías 29:10:

“Pues así dice HaShem: "Cuando se le hayan cumplido a Babilonia setenta años, yo os visitaré y cumpliré mi buena palabra de haceros volver a este lugar.”

Analizando el significado profundo de la mitzvá de shemitá. Después de trabajar en su campo durante seis años, el hombre tiende a querer trabajar un año más para seguir enriqueciéndose. El Creador luego lo detiene en su carrera por dinero, ordenándole que no trabaje, incluso si esto implica pérdidas financieras apriori. Esta pausa ofrece al hombre la oportunidad de reflexionar y darse cuenta de quién es el verdadero propietario de los bienes de este mundo: "¡porque toda la tierra es mía! »(Shemot 19, 5)

De esta manera, el hombre llega a sentir un sentimiento de gratitud hacia el Creador del mundo a quien todo pertenece. La mitzvá de yovel también tiene la intención de recordarle que él no es el verdadero dueño de su propiedad.

Ahora en la parte practica, en nuestros días, asi como se dijo "para HaShem un año es como un día" podemos aplicar esa misma manera de pensar en nuestros días veamos; la tierra se trabajaría durante seis años y descansaría el séptimo año, vemos el paralelo cuando HaShem nos dice ¨seis días trabajarás y harás toda tu labor, más el séptimo día es para el Señor tu Elokim¨ tenemos seis días para nosotros y todo lo que tiene que ver con el mundo en el cual vivimos, y solo nos pide que le demos un día, el séptimo, que además fue santificado, apartado desde la creación; en ese día no debemos efectuar nada secular (bueno estamos hablando para aquellos que hemos aceptado a Yeshúa como nuestro Rey y Redentor). Una pregunta que siempre debemos hacernos es, lo que voy hacer (en Shabat) lo pude hacer ayer, (sexto día o viernes) o lo puedo hacer mañana ( primer día o domingo)? Si la respuesta es SI, entonces estaríamos violando el Shabat que NO es nuestro! claro, somos expertos en justificar nuestras transgresiones y si deseamos hacer nuestra voluntad encontraremos una buena excusa ante los ojos de los demás, pero no olvidemos que a HaShem NO lo podemos engañar y a EL es a quien vamos a rendir cuentas un día.

Esto muestra que la siembra de la Toráh, hace germinar milagros, pues el Eterno alterará la naturaleza para bendecir la fidelidad de los hijos de Ysrael. Y que ello quede como ejemplo y una promesa para nosotros, quienes guardamos la Torá de todo corazón; El Eterno operará milagros para nosotros!!

Por lo tanto, se encuentra un hilo común a lo largo de esta parashá: nuestros bienes materiales no nos pertenecen realmente, sino que son bendecidos para Él, mientras que nosotros somos solo los depositarios en este mundo, por un término fijo . Esta es la lección que debemos observar.

Es interesante además observar, que la situación especial del primogénito se limita a las especies Kosher - con la excepción de la burra. Chazal explicar que el burro, aunque es una especie no-kosher, tiene un estatus especial en relación con la santidad - lo que requiere la redención. Cuando el pueblo judío salió de Egipto, el burro se utilizó como animal de carga para el transporte de toda la riqueza que los Judios había sacado fuera de Egipto, cosa que sin la ayuda de los burros no hubiese sido posible, es por eso el especial trato que el burro recibe, cabe aclarar que no se encuentra registro de que algún burro se le haya quebrado la cerviz.

Shabat Shalom Lekulam


BEHAR, בהר (En el Monte)

Torah:Vayikrá (El llamo) Levítico 25:1-26:2

Haftaráh: Yirmeyáhu (Jeremías) 32:6-27 Brit Hadasháh: Gálatas 6:7-10


 
 
 

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