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PARASHÁH 20: Tetzaveh (Ordenarás) Shemòt(Nombre) Éxodo27:20-30:10

  • Foto del escritor: Ezra - Luis E Garavito
    Ezra - Luis E Garavito
  • 14 feb 2019
  • 5 min de lectura

Actualizado: 26 jun 2019


En la porción de la Tora que leemos esta semana, Moshe se encarga de prepararle a su hermano Aharon y sus descendientes cada detalle de la tarea del sacerdocio. Cada detalle de este complejo trabajo se explica en esta Parashá. Y aunque Moshe está a cargo de establecer la administración y el orden de este servicio, su nombre no aparece en esta Parashá. Nuestros sabios explican la razón de esta omisión: cuando HaShem amenazó destruir a Su pueblo, Moshe imploró para que no lo haga: "Y ahora por favor perdona el pecado de este pueblo, pero si así no sucede, borra ahora mi nombre de Su libro que ha escrito" (Éxodo 32:32). Como todos sabemos, la súplica de Moshe fue aceptada y el pueblo judío fue perdonado. Pero el comentario de Moshe no quedo en la nada… pues su nombre fue omitido en la porción de la Torá Tetzave. Así fue como las palabras del Tzadik (justo) se cumplieron. Pero la pregunta obvia es ¿por qué en esta porción?

La súplica de Moshe “borra ahora mi nombre de Su libro que ha escrito" puede explicarse del siguiente modo: La palabra Sifráj - "Su libro" se puede descomponer en dos partes: sefer=libro, jaj = veinte, es decir que la palabra Sifráj - "Su libro" son en realidad dos palabras que compuestas significa “el vigésimo libro”. Así es que Moshe fue omitido en esta porción, la Parashá Tetzavé que justamente es la vigésima porción de la Torá.

Pero seguimos sin explicar por qué esta omisión sucede en Tetzavé y no en ninguna otra Parashá. ¿Por qué no omitir su nombre en las porciones que hablan sobre los pecados o las calamidades de la insurrección? ¿No sería esa una mejor elección para tal omisión? ¿Por qué Moshe es omitido en la Parasháen la cual el mismo le da a Aharon todo el honor y la gloria del Sacerdocio?

Nuestros sabios nos dicen que Moshe debía haber sido el Kohen Gadol (Sumo sacerdote) pues era el líder de la nación judía. Pero Moshe se negó a aceptar el titulo de Kohen Gadol. En su lugar, HaShem le dio el honor a su hermano Aharon. Uno de los atributos de la verdadera humildad es poder permitir que los demás brillen y tengan su momento de gloria sin aclarar o anunciar nuestro papel y responsabilidad en aquel triunfo.

Asi como Aharon llevo los nombres de los hijos de Ysrael en el oráculo de juicio, asi mismo el Yahshua nuestro Mesias, lleva las oraciones del pueblo a la presencia divina del Padre, como

Yahshúa dijo: "YO SOY EL CAMINO Y LA VERDAD Y LA VIDA; nadie viene al Padre, excepto a través de mí.¨ Asi que El es intermediario para nosotros como lo fue Aharon en el desierto.

Una pregunta que a menudo sale a relucir es, ¿Qué eran el Urim y Tumin? Urim-Revelación, Tumim-Perfección (Manifestación de la Verdad), lo que eran no puede ser determinado con ninguna certidumbre. Todo lo que sabemos es que fueron medios divinamente dados por los cuales Elohim impartía, por medio del kohen hagadol, dirección y consejo a Israel, cuando estos eran necesitados. Nunca más fueron vistos después del cautiverio Babilónico.

En el Sefer Shemot, después de que El Eterno libera a Su pueblo de la esclavitud de Mitsrayim, vemos que Él hace una especial declaración, y es que Yisrael será un pueblo de sacerdotes y nación santa. Lo que significa que el tema de la santidad es para todos y cada uno de sus hijos. En el caso nuestro, al haber sido declarados como pueblo de sacerdotes y gente santa, tenemos una responsabilidad enorme: ser luz a las demás naciones. Y ello no se logra con efectos materiales, ni con fama, ni lugares de eminencia entre los hombres. Más bien es con nuestro camino de santidad, que debe estar lleno de obediencia fiel a los designios de HaShem.

Cada uno de nosotros es rey y sacerdote de su propia vida y ello nos debe llevar a reflexionar

sobre la imperante necesidad de actuar como realmente lo hace un sacerdote que obedece

fielmente las demandas celestiales. Es de esta forma que podremos alcanzar las moradas

eternas para estar siempre al lado del Creador. Santidad no es sólo una vida de rezos, ni de cumplimiento legalista de las mitsvot; ello supone que todo nuestro ser esté dispuesto a mostrar nuestra semejanza con El Todopoderoso, pues fue con Su semejanza como fuimos creados. Y tal cosa implica no sólo el amor hacia HaShem, sino el amor hacia el prójimo, para que nuestra labor en esta vida tenga un significado, cada día es una posibilidad que tenemos de limpiar nuestras vidas, “quemando” todo aquello que nos puede ser piedra de tropiezo en nuestro crecimiento. Los

días que estamos viviendo son el preámbulo del mundo ideal que habremos de vivir si El

Eterno juzga que podemos ir a las moradas eternas; y para que ese juicio sea favorable,

nuestras vidas deben estar dedicadas a servir al Amo del Universo con todas las obras que

realicemos. un rol que implicaba tareas de gran importancia, dado que cada cosa que hagamos debe ser en servicio a El. En nuestro caso, este pasaje nos aplica en el sentido de que al haber sido declarados reyes y sacerdotes nuestro papel ante las demás naciones es de especial importancia, pues somos vínculos o referencias obligadas, seremos ejemplos dignos de seguir o rechazar, si hacemos que una persona rechaze a Yahshua por nuestro comportamiento, significa que no hemos honrado Su Nombre y por esta causa un alma se pierde, es como si hubiésemos matado nosotros mismo esa alma.

El Eterno manda traer aceite para encender las lámparas, pero debía ser del más puro (en contraste con lo que muchos hacemos en la actualidad, el aceite más puro es para comer y el otro es para las lámparas, pareciera que tenemos nuestras prioridades trasgriversadas). Así fue ordenado y la explicación es, que estas lámparas eran para ser encendidas desde la tarde hasta la mañana, con aceite puro, ya que la Shejiná de Hashém estaría allí durante la noche, para que el pueblo visualizara que Él estaba con ellos, por cuanto les fue dicho: " y moraré en medio de ellos". También nos enseña, que lo más puro viene desde dentro de nosotros, para brillar a través del conocimiento y la aplicación de las mizvot de la Toráh.

Cada uno de nosotros es parte de esa lámpara, que debe de alumbrar alrededor nuestro, es la luz de la verdad y los buenos actos que hacemos cada día que cumplimos con los mizvots ordenados por Elohim en la Tora, ratificados y aclarados para nosotros los creyentes en Yeshua Hamashiah nuestro Rey y redentor.

Shabat Shalom


 
 
 

1 comentario


Allyce Dg
Allyce Dg
15 feb 2019

Excelente. Es muy comprensible para quienes tienen preguntas al respecto. Gracias

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