PARASHÁH 36: Beha'aloteja בהעלותך (Cuando tú montes) Números 8:1-12:16
- Ezra - Luis E Garavito

- 25 jun 2019
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En esta Parashat, El Señor ordena a Aharon encender las luces hacia la luz central
de la menorah, la cual fue hecha de oro puro martillado. De la misma manera es que somos moldeados a martillo/preceptos moldearnos a la manera que Elokim desea; debemos recordar que somos Kadosh, o sea, apartados y las luces es para recordarnos que mientras estemos en Su luz estaremos protegidos. Rabínicamente hablando, se han interpretado las 7 lámparas como Luz, Justicia, Paz, Verdad, Benevolencia, Fraternidad y Armonía, también simbolizan los días de la semana es por eso que se encendían todos los días por que cada día necesitamos de su luz. En el v.8:7 dice: “Así harás con ellos para su purificación: rociarás sobre ellos agua purificadora, (mezclada con la ceniza de la vaca colorada, para purificarlos del contacto con cadáveres, pues mataron a los israelitas que sucumbieron ante el becerro de oro),
y que ellos hagan pasar una navaja sobre toda su carne, laven sus ropas y quedarán purificados.” La navaja representa la Torá que pasa por la carne, quitando el yetser hará, (inclinación al mal) y nos prepara parar poder servir al Eterno genuinamente.
Vemos la consagración de los Levitas para el servicio en La Tienda de Asignación; éstos fueron presentados delante de la tienda y todos los Israelitas pusieron sus manos sobre ellos indicando que eran ofrecidos para expiación de sus pecados, luego dice: “porque son enteramente dedicados para mí”. tomar a los levitas y mecerlos implica que quedan consagrados para Hashem como asistentes en las tareas del sacerdocio, además esto nos enseña, que una persona dedicada a HaShém ya no se pertenece a sí misma. Ya no tiene derecho de dominar sobre su vida. Fue presentado delante del Eterno como un sacrificio, para ya no servir sus propios deseos, ni a los hombres, sino sólo al Eterno, como está escrito en 1 Corintios 6:20 : “ luego los Levitas pusieron sus manos sobre los novillos uno como ofrenda por el pecado y el otro para expiación, luego de hacer ellos el rito de la tenufá. Los Levitas quedaban así consagrados para El Eterno, a cambio de los primogénitos que perdieron su derecho al servicio en el pecado del becerro de oro, la tribu de Levi se les dio el honor ser EL ETERNO porque ellos de los que no participaron cuando la transgresión del becerro de oro y fueron los que hicieron justicia a los que pecaron (Éxodo 33-26). Luego en el mes primero día catorce del segundo año es ordenada Pésaj, para todas las generaciones, pero fue la primera y única vez que se celebró en el desierto ya que durante el tiempo que el pueblo estuvo en el desierto no se circuncidó ninguno, requisito indispensable en toda congregación p ara la celebración de Pésaj. Cabe aclarar que, aunque Pésaj cayera en Shabat, se haría el sacrificio de ese día.
Mando también El Eterno a hacer trompetas de plata, para convocar a los príncipes de cada tribu y a todo el pueblo; éstas fueron hechas a mano por los hombres pero hay también otro tipo de trompeta llamado Shofar, que es un cuerno de carnero, hecho por el Eterno y acondicionado por el hombre. También puede ser hecho con los cuernos de otros animales puros.
Había dos toques especiales; Tekiá: un sonido largo con dos tonos sucesivos tocados con el mismo soplo. Este sonido proclama la soberanía del Creador sobre la creación. Teruá: es una alarma con varios sonidos cortos repetidos sucesivamente con el mismo tono. La tradición establece un mínimo de nueve sonidos repetidos. Es un sonido de alerta y advertencia, que sirve para despertar y llamar la atención. Usados de la siguiente manera : Reunir la congregación o los jefes con un sonido de tekiá. Hacer partir los campamentos con los sonidos tekiá – teruá – tekiá.
Luego la Tora relata: “Así partieron la primera vez por mandato de HaShem, a través de Moshé.” Esto nos enseña que no debemos movernos de un lugar hasta que tengamos un mandato del Eterno mediante la indicación de la presencia del Espíritu en nosotros. Ser fieles a su palabra nos traerá grandes satisfacciones.
Leemos en la Torá: “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de El Eterno; y lo oyó El Eterno, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de El Eterno, y consumió uno de los extremos del campamento.” (Números 11:1). El inicio del capítulo 11 es una queja y murmuración ante El Eterno, en el transcurso del capítulo vemos como la murmuración sigue haciendo que Moisés considere en sobremanera gravoso, llevar al pueblo. El pueblo se queja del Mana y de las cosas que comían “De balde” en Egipto. Moisés intercede y expone su causa ante El Eterno, diciendo que él solo no podrá con semejante carga y El Eterno elige a setenta varones de entre los hijos de Israel y promete que los hijos de Israel tendrán carne, hasta que saliera por “sus narices”.
El Eterno es tardo para la ira y grande en misericordia, si hay un pecado que hace acelerar su juicio y su ira, este es la murmuración. En cada murmuración o queja, hay un gramo de ateísmo y de negación de la existencia del Eterno; es como decir que Él no ha hecho bien las cosas y que seguramente si nosotros estuviéramos “a cargo” del universo, las cosas serían mejor.
Vemos en el caso de Kibrot Hataava, que la murmura es algo que El Eterno aborrece. La murmuración es una forma de “Lashon Hara”, o maledicencia. Al hacerla, estamos ejercitando nuestra falta de fe, nuestra falta de confianza en El Eterno, nuestro egoísmo, nuestra soberbia, nuestra codicia, nuestros más bajos instintos en un solo momento. Este es un pecado del que tenemos de cuidarnos.
Pablo escribe:
“Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.” (1 Corintios 10:6)
Y también:
“Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;” (Filipenses 2:14-15)
Los días de Shabbatot y fiesta no solo se dieron para comer y beber, sino también y especialmente para sumergirse en las palabras de la Torá, si al congregarte no aprendes algo, solo fuiste a pasar un buen rato.
Shabat shalom

Torah: Bamidbar(En el desierto)Números 8:1-12:16
Haftaráh; Zejariyáh (Zacarías) 2:14-4:7 Brit Hadasháh: Hebreos 3:1-6





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