PARASHÁH 46:‘EKEV (PORQUE) Torah: Devarim (Palabras) Deuteronomio7:12-11:25
- Ezra - Luis E Garavito

- 23 ago 2019
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Al final de la Parashat anterior dice “...Hoy, para cumplirlas”, refiriéndose a los preceptos. Nos dicen los sabios, que es para que lo tomemos literalmente como si hubiésemos recibido la Torah el día de hoy. Para que tengamos presente que es la palabra viva y actual y aún vigente.
Ta parashat nos recuerda que sí oímos, guardamos y cumplimos los preceptos que HaShem nos da, entonces seremos un pueblo lleno de bendiciones; tendremos salud, protección y bendecirá la obra de nuestras manos.
Esa es la parte del pacto que HaShem cumple; pero cuando pasamos a la idolatría en cualquiera de sus formas, el pacto se rompe y no recibiremos las bendiciones que hay para nosotros. No se refiere solamente venerar ídolos de imágenes, cualquier cosa que pongamos por encima de HaShem se convierte en idolatría, por ejemplo, el amor al dinero, el exceso de trabajo, a un vehículo. Seis días son más que suficiente para proveer para la casa; al transgredir este precepto del trabajo nos convertimos en idólatras, ya que nos vemos como un dios, con nuestras propias reglas. Podemos tener todo cuanto deseamos, pero con moderación, porque la idolatría rompe el pacto.
Volviendo a los preceptos en 1 Juan 3:14, 23; 4:8, 12, 20: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte...” de nada sirve hacer obras y cosas materiales si no amamos a nuestros hermanos, la relación de nosotros con nuestro prójimo es la relación que tendremos con el Padre, no podemos amar a HaShem y aborrecer al prójimo no es congruente ya que HaShem es amor …
El 8.10 dice “Comerás y te saciarás y bendecirás a Adonai tu D-s., por la tierra buena que te ha dado.” Aquí debemos aclarar que bendecimos y agradecemos al Eterno por habernos proporcionado los alimentos, NO bendecimos la comida, estamos acostumbrados dar gracias antes de comer, lo cual no está mal pero recordemos que el mandamiento es ¨comerás te saciaras y agradecerás¨ o sea, le damos gracias a HaShem por habernos previsto de alimentos para saciar nuestra necesidad de alimento y bebida.
En el 8.11 dice “Cuídate, no sea que olvides al Eterno, tu D´s., al no observar Sus Mandamientos y Sus leyes y Sus fueros que yo te ordeno hoy…” Se nos advierte que no olvidar al que nos ha hecho prosperar, si pensamos que lo que somos o tenemos es por nuestro propio esfuerzo, esto es idolatría pues suena a arrogancia y soberbia.
En conclusión, se nos recuerda que cumpliendo la Torah tendremos la certeza que HaShem estará con nosotros bendiciéndonos y protegiéndonos, pero es con fe obediente.
Todo lo que Elokim quiere de su pueblo, dice Moshé, es que Lo amen, reverencien y sirvan por medio de la observancia de las mitzvot, y los jukin (los preceptos que no tienen explicación lógica a nuestra mente finita) Su conocimiento personal y directo de la grandeza de HaShem, manifestada por medio de hechos tales como la liberación de Egipto, el milagro del mar Rojo, las experiencias en el desierto, los castigos milagrosos impuestos a Kóraj, Datán y Aviram, debería ser suficiente para asegurar su observancia y cumplimiento de los preceptos. El sometimiento a las leyes de D-s asegurará una cosecha abundante por medio de la regularidad de las lluvias de otoño y primavera. Mas si el pueblo se tornase desobediente, las aguas del cielo serían detenidas, si analizamos la palabra desobediente vemos que esta hablando de una persona sabe, pero igual hace su voluntad, la pregunta que debemos hacernos somo obedientes o desobedientes a la palabra de HaShem.
“Y HaShem apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Mitsrayim que has conocido, sino que las pondrá sobre los que te odian.” La sanidad divina es una consecuencia de la obediencia a las leyes sociales, los mishpatim. Si hay una relación armoniosa entre los integrantes del pacto, tendremos todos los beneficios del pacto, que también incluye la prosperidad económica, la sanidad divina y el poder sobre los enemigos.
Shabat shalom






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