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PARASHÁH 49:KI TETZE (Cuando salgas) Torah: Devarim (Palabras) Deuteronomio 21:10-25:19

  • Foto del escritor: Ezra - Luis E Garavito
    Ezra - Luis E Garavito
  • 15 sept 2019
  • 4 min de lectura

En esta Parashat, se nos habla del Período de prueba, para el Israelita que deseaba casarse con una prisionera. Este debía verla sin sus adornos y sin su cabellera, los cuales por supuesto la hacían lucir más bonita. Durante ese período, ella se preparará para dejar su anterior vida y comenzar una nueva, tal como hizo el pueblo hebreo al salir de Egipto, pues tuvo que esperar como novia y hacer Teshuvá, para estar lista y ser desposada por HaShem en el Sinaí, donde le entregó la Ketuvá (contrato matrimonial).

Habla también el caso del Hijo rebelde Contumaz, donde es bueno aclarar que hace referencia a aquel hijo que no hace caso a sus padres y que tiene la edad de 13 años y 3 meses, pues si tiene más edad no puede ser juzgado como tal. Es la ley; pero también se aclara que en la historia de Israel no ha habido caso alguno de esta naturaleza.

“No verás Extraviado el buey de tu hermano, o su oveja, sin que te ocupes de ellos; sin falta los llevarás a tu hermano.” Esta, es otra mitzvah, la cual debemos hacer parte de nuestra vida diaria, ya que estamos acostumbrados a quedarnos con lo que nos encontramos y el deber ser, es buscar a su dueño para tratar en lo posible de devolverlo. De aquí se obtiene la idea de colocar una señal o dejar una nota para que podamos encontrar al que lo perdió. En el tiempo del segundo templo, había un lugar fuera de Yerushalayim, donde la gente podía Entregar y retirar objetos perdidos. Después de la destrucción del templo, se anunciaban los bienes perdidos en las sinagogas y las casas de estudio. Cuando encontramos cosas, puede ser que el Señor nos esté probando antes de recibir una bendición, debe ser parte de nuestra integridad el hacer el bien a los ojos de Hashem.

El V. 22:9 “No sembrarás tu viña con dos clases de semilla…” aquí hace referencia a la mezcla de semillas en injertos y cosas parecidas que la ciencia de hoy está tratando de cambiar “para mejorar, según dicen” lo que Hashem ha creado. Esto, es desafiar al Todo Creador, en la creencia que nosotros, pobres mortales, podemos mejorar lo que Él ha hecho. También podemos comparar esto, con la mitzvah de “No juntéis en yugo desigual”. Vemos que la mayoría de los casos no ha funcionado al tratar de tener una pareja que no es educada bajo nuestras creencias. Tal vez al principio, llevados por el amor, creamos que podemos cambiar a nuestra pareja dispareja, pero es el vivir diario del judaísmo mismo, lo que nos hace diferentes; no hacemos las cosas como los demás, ya que a cada momento pensamos en Hashem, en la familia, en nuestros hermanos creyentes, amándolos y tolerándolos de la misma forma que El Señor nos tolera a nosotros. Imaginemos: si Hashem nos juzgara tan duramente como nosotros juzgamos a nuestros hermanos, ¿qué sería de nosotros? A lo mejor, ya ni estaríamos en este mundo.

Esto también aplica para El estudiante, que se asemeja a un campo y la semilla al conocimiento. Cada alumno debe aprender todo de un solo maestro; cuando ya haya aprendido, entonces buscará otro maestro que le enseñará cosas nuevas y, no buscarse dos maestros, dos tipos de conocimientos, cuando aún no ha dominado el más simple; de allí, el enredo de pensamientos y el cambio que suscita esta incomodidad, también podemos comparar esto con la persona que está llegando a el camino de Hashem pero todavía carga sus antiguas creencias; una vez descubierto el camino correcto, hay que elegir. La Torah dice que a HaShem no le gustan los tibios; o es frío o es caliente.

El versículo 12 nos habla de los Tzit tzit: es bueno destacar al respecto, que son para que nosotros nos acordemos de los mandamientos; para recordar y cumplir y no como que es un amuleto, como algunos suelen creer.

El 18 nos advierte de tener cuidado con lo que le Ofrendas a Hashem o su congregación; éstas deben ser Kosher, no inmundo o impuro. En pocas palabras, dinero o cosas mal habidas no las podemos traer delante del Creador.

Cuando hacemos un voto o una promesa al Creador, debemos asegurarnos de cumplirla lo antes posible, para que no se nos vaya a contar como pecado delante de HaShem. A la misma vez las promesas hechas a nuestro prójimo o hermano también debemos apresurarnos a cumplirlas; recuerda que por lo que hagamos o dejemos de hacer, nosotros y nuestros hermanos están siendo juzgados y entre otras cosas, el chisme y la murmuración son también castigadas por El Creador, debemos abstenernos de ello. Recordemos lo que le pasó a Miryam la hermana de Aharon y Moshé; como fue castigada por HaShem mismo por hablar de su hermano. Esta parashá trae innumerables enseñanzas que aplican hasta el dia de hoy, por eso se dice que LA Torah es viva y debemos tomar lo que nos dice como si lo escucharamos por primera vez y a titulo personal.

En resumen: a) debemos aprender a juzgar favorablemente a nuestro prójimo.

b) Recordar que somos la novia de Hashem y comportarnos como tal.

c) Respetar lo ajeno, incluso el tiempo de otros;

d) Es sabiduría.

e) Debemos tomar decisiones con fe, como dice el consejo de un rabino antes de morir a sus discípulos “que el temor a Elokim sea tan grande como el temor al hombre”. Muchas veces le tememos más al qué dirán los hombres, que lo que a lo que dicta Hashem.


 
 
 

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