PARASHÁH 6: TOLDÒT, תולדות (HISTORIA) TORAH: BERESHIT (GENESIS) 25:19-28:9
- Ezra - Luis E Garavito

- 28 nov 2019
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Dos mellizos fue la respuesta de Hashem a las oraciones de Ytzjak, después de estar casados 20 años, las pugnas de estos dos pueblos comienzan desde el vientre materno, el mayor fue llamado Esav y el menor Yaakov, quien tenía asida su mano al talón de su hermano en el momento de nacer, Esav era completamente formado, esto es, teniendo pelo ya, el segundo emergió, con su mano agarrando el calcañal de Esav, así que él fue nombrado Yaakov él agarra el calcañal, él suplanta. Ya Rivkah sabía que el mayor serviría al menor pues fue lo que le reveló Hashem cuando ellos peleaban en su vientre.
El primogénito Esav, le gustaba la caza cosa que también le agradaba a su padre, de Yaakov se dice que se quedaba en las tiendas y se supone estudiando. Se dice que al volver Esav de un día de caza frustrado, tenía hambre por lo que le pidió a su hermano que le diera de comer, en este momento aprovecho Yaakov para pedirle que le vendiera la primogenitura a lo cual Esav accedió cuando dijo "¡Mira, estoy al morir!" Dijo Esav. "¿Qué uso tendrán para mí mis derechos de primogenitura?" la verdad que eso demuestra el poco valor que Esav le daba a la primogenitura, pero lo que si hay que reconocer es la virtud de honrar a su padre pues ante sus ojos era bueno y amoroso. Algo que debemos saber es lo que la primogenitura conlleva e implica; la primogenitura le aseguraba un rango superior en la familia; una doble porción de la herencia paterna; una ordenanza sacerdotal en la familia y la promesa da la zera en la cual todas las naciones serían bendecidas.
Hubo hambre en la tierra donde estaba asentado Yitzhak, y éste fue a tierra de Gerar; El Eterno le advierte sobre no bajar a Mitsrayim, y a la vez le confirma las promesas hechas a su padre Avraham, cuando le dice ¨ Yo estaré contigo y te bendeciré, porque Yo daré todas estas tierras a ti y a tu zera. Yo cumpliré mi juramento que hice a Avraham tu padre – 4 Yo haré tu zera tan numerosa como las estrellas en el firmamento, Yo daré todas estas tierras a tu zera, y por tu zera todas las naciones de la tierra se bendecirán a sí. 5 Todo esto porque Avraham tu padre escuchó lo que Yo dije e hizo todo lo que Yo le dije que hiciera – él obedeció mis mitzvot, mis regulaciones y mis enseñanzas¨ vemos esta promesa de incremento físico siendo renovada con Yitzhak, confirmando que solamente él es el hijo de la promesa.
Según los sabios Esav se condujo un tiempo por el buen camino; sin embargo, la historia nos muestra que escogió en definitiva uno muy diferente del que sus padres hubieran deseado. Este pasaje muestra a las claras que no existe ninguna garantía de que un hijo de tzadik resulte también un tzadik; por ello la gran responsabilidad que los padres tienen de encaminar a sus hijos por la senda correcta. De hecho, es una enseñanza de nuestros sabios que el que no corrige con severidad a su hijo, no lo ama; ello nos muestra la gran importancia de aplicar disciplina cuando sea necesario, con el rigor que se requiere; es obvio que no hay que ir a extremos innecesarios, pero a juzgar por los comentarios de nuestros sabios, en donde nos relatan que Avraham fue severo con Yitzhak y éste con Yaakov, y de ahí sus vidas santas, se puede deducir que el rigor adecuadamente aplicado produce frutos abundantes, como lo fueron las vidas de nuestros patriarcas. Debemos saber que ni posiciones sociales, ni estrato social, ni “antecedentes familiares”, ni ninguna otra condición nos asegura que nuestros descendientes seguirán “el modelo”; nuestra tarea día a día con los hijos es encaminarles, guiarles y enseñarles lo correcto a la luz de la Torah, y por otro lado estorbar, impedir u obstaculizar al máximo su posible tendencia a tomar el camino equivocado. Por supuesto, cada ser humano ha de utilizar su libre albedrío para decidir, en últimas, la dirección de su vida, pues el libre albedrio es algo en que Hashem no interfiere.






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